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Sep 11
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Fast Fashion: La guerra del retail apuesta por la moda descartable

Según el portal Gestion.pe, en una nota del 15 de marzo de 2017, las grandes cadenas H&M y Zara, se encontraron a principios de año con una disminución en su rentabilidad, la primera en más de cuatro y ocho años, respectivamente. Los mercados cambian, y los hábitos de consumo también.

Hoy en día, grandes cadenas como Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, H&M y Uniqlo, no sólo compiten entre ellas, sino con la amenaza de las compras en línea y las actividades de ocio de los consumidores. Estos fenómenos tienen que ver con la sensación de inmediatez y urgencia, que desde el punto de vista de la neurociencia, están muy asociados con el cerebro reptil.

El cliente habitual de estas tiendas suelen visitar la tienda entre 12 y 17 veces en el año, según cifras de un artículo de la IESE Business School, la escuela de negocios de la Universidad de Navarra. Una vez han visitado la tienda, cuando regresan, quieren encontrar algo nuevo, que les atraiga, que sea una oportunidad, una nueva colección. De allí que la idea de mantener dos colecciones en un año ha quedado en el pasado, y nace la tendencia de la moda rápida y descartable, que mantenga una constante “nueva colección”.

El Fast Fashion es la tendencia que le brinda la oportunidad a las tiendas para facturar a este tipo de consumidor hiper ansioso. Él o ella no es tan exigente en cuanto a la calidad y la duración de las prendas, pero realmente no va a utilizar esa prenda que está adquiriendo por mucho tiempo. Esta forma de consumo cada día se hace más acentuada. Los gustos de los consumidores van cambiando con rapidez, y el mercado debe responderles.

Tomando en cuenta el Fast Fashion, en primer lugar, las tiendas diseñan con poco tiempo de antelación, al principio de la temporada. Incluso, se diseña y produce varias veces en la misma temporada. Anteriormente, se diseñaba una o dos veces al año para enviar a producción en procesos más largos. Esto ha quedado obsoleto. En segundo lugar, se realizan pocos diseños y pocas cantidades en cada diseño. En tercer lugar, se confecciona geográficamente cerca de las tiendas y con materiales que garanticen costos de producción bajos. La rotación se mantiene alta y siempre se están investigando los patrones de consumo para brindarles soluciones con inmediatez.

Esto le da satisfacción a un sentido de urgencia en el comprador, de estar en presencia de una pieza de moda que “pronto dejará de existir”, porque son pocas cantidades y porque la moda pasará rápido. El consumidor no quiere perder esa oportunidad, y compra.