Blog

Sep 04
facebook-390479_1280

Propaganda, contrapropaganda y prácticas dudosas en Redes Sociales

Las redes sociales son un campo de acción importante para influenciar la tendencia en el voto de una elección democrática. El avance tecnológico en la sociedad contemporánea ha propiciado el acceso a dispositivos móviles con Internet a un grupo creciente de ciudadanos que con cada vez mayor criterio pueden marcar la diferencia en los resultados de una campaña electoral.

Como se da en otros ámbitos, querer llegar por la vía rápida y fácil puede traer consecuencias negativas. de allí que lo ideal es conocer las virtudes y características de cada medio y cada red social, y evitar las prácticas dudosas para hacer propaganda y contrapropaganda.

Se deben evitar las prácticas de compra de usuarios fantasmas, llamadas popularmente cuentas infladas, ya que aunque se logren visualizar miles o cientos de miles de usuarios, no arrojarán estadísticas fiables. En toda campaña, las cifras son esenciales, y existen herramientas estupendas para la medición de la efectividad y el desempeño en las redes. También se debe evitar el spam, los ataques con bots y otras tácticas de éxito fugaz y no sostenido.

En una campaña electoral, es de suma importancia poder contar con cifras exactas que estén acorde con la realidad social. Se debe hacer uso de las perspectiva del storytelling para lograr un mayor engagement en las redes, facilitando el compartir de los contenidos. En redes sociales no se habla de publicidad tanto como de influencia. Los estilos de vida de algunos influenciadores se pueden vincular con la promesa de un candidato en campaña, representando una opción electoral. El crecimiento orgánico en las redes de las cuentas de partidos políticos y las marcas personales de los candidatos, son de alto potencial y valor.

Las redes sociales son un excelente catalizador entre la propaganda y la contrapropaganda política, porque su naturaleza es la conversación. Las personas opinan, comparten, hablan, comentan, evalúan, consumen información y vuelven a compartir. Se puede medir con facilidad la opinión pública y las tendencias en la información, así como la aceptación por parte de los usuarios de ideas específicas.